La propuesta también puso el foco en las personas que dejaron California después del inicio de 2026, ya que la fecha de residencia funcionaría como referencia para establecer quiénes quedarían comprendidos. El eventual cobro está previsto para 2027.

La Proposición 40 se presenta como un impuesto de pago único y no como un gravamen permanente sobre el patrimonio. Su implementación dependerá del resultado de la votación y de las condiciones legales que se definan posteriormente.